A las 5:00 de la madrugada, ocurrió una escena poco común.
Fuente: Wall Street Intelligence Circle
Anoche, los operadores mostraron una sonrisa que hacía tiempo no veían en sus rostros
—Normalmente, los datos económicos negativos deprimen la bolsa, pero esta vez las malas noticias no trajeron pánico; por el contrario, las acciones estadounidenses, el oro y los bonos del Tesoro subieron casi al mismo tiempo.
A las 5:00 a.m. de la zona horaria GMT+8, al cierre de los mercados globales, ocurrió algo inusual: “el dólar cayó y todo subió”:
- Las acciones estadounidenses subieron en todos los frentes: el Dow Jones ganó un 0,28%, el S&P 500 se incrementó un 0,62% y el Nasdaq aumentó un 1,30%;
- El precio del oro subió 100 dólares, cerrando por encima de los 4.300 dólares;
- Los bonos del Tesoro estadounidense subieron y el rendimiento de los bonos a 10 años cayó al nivel del 4,64%;
- El dólar cayó hasta su nivel más bajo en dos meses.
Tras la publicación de los datos de empleo no agrícola, el mercado encontró una explicación casi perfecta: la economía ya está lo suficientemente débil como para evitar que la Reserva Federal siga subiendo las tasas de interés, pero aún no tan débil como para destruir las ganancias empresariales.
El dato de empleo no agrícola de julio fue de “-23 mil”, muy por debajo de los “+80 mil” esperados por el mercado, y los dos meses anteriores también fueron fuertemente revisados a la baja, lo cual ya es suficiente para que el mercado se preocupe por la economía. Pero el oro sube, la bolsa sube, los bonos suben y el dólar cae; el mercado no está operando un “receso”, sino un “no ajuste de tasas”: la probabilidad de que la Reserva Federal suba las tasas en septiembre cayó al 44%, frente al 55% antes de la publicación de los datos. La lógica de operar bajo el lema de “las malas noticias son buenas noticias” ha vuelto al mercado.
El índice del dólar comenzó a alejarse del nivel de 100, el petróleo estadounidense se alejó de los 80 dólares y el rendimiento de los bonos del Tesoro a 10 años se distanció del 4,70%; el apetito por el riesgo está de vuelta en el mercado.
La próxima semana, el IPC pondrá a prueba esta nueva lógica del mercado: ¿permitirá la inflación que el mercado siga subiendo así? Si el IPC de la próxima semana también es débil, se formará la combinación favorita de los activos de riesgo en estos momentos: “acciones, bonos y oro subiendo, y el dólar bajando”; esta estructura podría continuar. Pero si el IPC supera las expectativas de forma inesperada, todo cambiará. Desde ahora, cada “mala noticia” deberá ser observada de cerca para ver si la bolsa aún puede subir.
Un detalle a tener en cuenta: en la segunda hora después de la publicación de los datos de empleo no agrícola, hubo una pequeña reversión en el mercado: el oro devolvió casi la mitad de las ganancias registradas tras la publicación de los datos (la parte más intensa de la subida fue devuelta en gran parte) y el dólar recuperó cerca de la mitad de sus pérdidas.
El dato de empleo no agrícola validó nuevamente la regla de que “las malas noticias son buenas noticias”, pero nadie sabe cuánto tiempo se mantendrá vigente esta lógica.
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