TL;DR

  • Bolivia está evaluando si USDT puede operar como una opción de pago regulada junto al boliviano y los dólares estadounidenses tradicionales.
  • No se ha anunciado fecha de implementación, regulación final, ni cambios en el estatus de curso legal de USDT.
  • La integración directa con bancos y comercios podría reducir la dependencia de intercambios P2P informales y simplificar remesas, conversiones de ahorros y pagos internacionales.
  • USDT puede mejorar el acceso a dólares digitales, pero no puede reponer las reservas internacionales de Bolivia ni eliminar los costos de conversión y el riesgo del emisor.

Bolivia está evaluando si el stablecoin USDT de Tether puede ser incorporado al sistema nacional de pagos como una opción de pago regulada junto al boliviano y los dólares estadounidenses convencionales.

El ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, afirmó el 10 de julio que el gobierno está realizando una evaluación técnica sobre cómo USDT podría incluirse “como una moneda más” dentro del sistema de pagos, según sus comentarios reportados por La Razón.

La propuesta sigue en revisión. Bolivia no ha publicado reglas de implementación, seleccionado proveedores de pago, establecido una fecha de lanzamiento, ni declarado a USDT como moneda de curso legal. En cambio, el gobierno está considerando cómo un dólar digital ya usado por hogares y empresas puede circular por canales financieros regulados.

La escasez de dólares creó la demanda antes que la regulación

La propuesta surge tras años de presión sobre el acceso de Bolivia a moneda extranjera. El Informe de Estabilidad Financiera de mayo 2026 del Banco Central de Bolivia señaló que las reservas internacionales solo se habían recuperado parcialmente y seguían siendo limitadas en relación con las necesidades de pagos externos y liquidez de la economía.

Bolivia también reemplazó su marco de tipo de cambio fijo de larga data en junio por uno más flexible. Según la Resolución N° 88/2026 del Banco Central, la cotización oficial boliviano-dólar ahora se calcula a diario a partir de transacciones ponderadas de moneda extranjera realizadas por bancos regulados.

USDT se desarrolló como una ruta alternativa mientras el acceso a dólares bancarios estaba restringido. Los usuarios podían comprar un token vinculado al dólar, mantenerlo digitalmente y transferirlo sin obtener billetes físicos ni depender de una transferencia bancaria internacional tradicional.

El crecimiento ya era visible un año después de que Bolivia revirtiera sus anteriores restricciones. Las cifras oficiales del banco central muestran que el valor de las transacciones con activos virtuales aumentó de 46.5 millones de dólares en el primer semestre de 2024 a 294 millones en el mismo periodo de 2025, un alza de más del 630%. El volumen acumulado alcanzó los 430 millones de dólares tras el cambio de política, mientras que las personas naturales representaron el 86% de la actividad registrada en el sistema financiero.

Estas cifras, publicadas en la revisión del Banco Central sobre el primer año bajo el nuevo marco, indican que el uso de stablecoins fue impulsado principalmente por los hogares y no solo por grandes empresas o traders profesionales.

Bolivia ya pasó de una prohibición al acceso bancario

La apertura legal comenzó en junio de 2024, cuando la Resolución N° 082/2024 del Banco Central eliminó la prohibición de usar instrumentos de pago electrónicos para la compra y venta de activos virtuales.

La decisión no convirtió a USDT ni a otros criptoactivos en moneda oficial. Permitió que los canales de pago regulados procesen transacciones relacionadas y abrió el camino para que bancos y empresas fintech ingresen al mercado.

Bolivia amplió esa estructura mediante el Decreto Supremo N° 5384, que definió los proveedores de servicios de activos virtuales y exigió que las empresas de tecnología financiera que operan en áreas como custodia, intercambio, transferencias, pagos y activos tokenizados obtuvieran autorización de la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero.

Ya están surgiendo servicios al nivel bancario. El reglamento actual de servicios de activos virtuales de Banco FIE permite a clientes habilitados comprar y vender USDT y recibir transferencias a través de una cuenta cripto vinculada a la plataforma electrónica del banco. Los usuarios deben mantener una cuenta de ahorros en bolivianos activa y completar los requisitos de identificación del banco.

Ese modelo aún trata a USDT como un producto financiero separado. Una integración total al sistema de pagos iría más allá, permitiendo que el saldo se conecte directamente con comercios, transferencias, facturas y potencialmente otras cuentas bancarias, sin que el usuario deba salir del entorno regulado.

Cómo los pagos diarios podrían ser más simples

El proceso actual puede requerir varios pasos desconectados. Una persona puede necesitar comprar USDT mediante un banco o mercado P2P, transferirlo a otra billetera, venderlo por bolivianos y luego mover el dinero a una cuenta bancaria antes de realizar un pago ordinario.

Una conexión regulada con el sistema nacional de pagos podría reducir esa fricción en cuatro áreas prácticas:

  • Pagos en comercios: Un cliente podría pagar desde un saldo en USDT mientras el comercio recibe USDT o una suma en bolivianos convertida automáticamente.
  • Remesas: Un destinatario podría recibir dólares digitales y utilizarlos o convertirlos en la misma app regulada, sin depender de un agente de cambio o cajero independiente.
  • Ahorros personales: Usuarios que buscan exposición al dólar podrían mover fondos entre bolivianos y USDT viendo tipo de cambio, comisión y monto final antes de confirmar.
  • Importaciones de pequeñas empresas: Empresas podrían saldar facturas con proveedores del exterior que aceptan USDT, sin esperar una transferencia bancaria tradicional vía corresponsal.

Ninguna de esas funciones ha sido confirmada aún por el gobierno. Su valor dependerá del diseño técnico final, bancos participantes, aceptación comercial, límites de transacción y el precio cobrado por convertir entre USDT y bolivianos.

El margen de cambio puede importar más para el usuario que la comisión en blockchain. Una transferencia que cuesta solo unos centavos en la red puede volverse cara si el banco o proveedor aplica un margen amplio de conversión, comisión de custodia o cargo por retiro.

La integración directa también podría reducir riesgos asociados a mercados P2P informales. Los usuarios no tendrían que enviar dinero a una contraparte desconocida ni esperar una transferencia de token; a la vez, los proveedores regulados pueden ofrecer historial de transacciones, asistencia al cliente y procedimientos definidos de reclamos.

La contracara es menor privacidad. Los pagos USDT conectados a bancos requerirán verificación de identidad, monitoreo de transacciones y posibles revisiones del remitente, destinatario, billetera y origen de fondos.

USDT facilita el acceso a dólares, no más reservas

Integrar USDT no crea más dólares físicos en Bolivia ni incrementa las reservas internacionales del Banco Central. Un token USDT es una acreencia privada destinada a seguir al dólar a través de reservas gestionadas fuera de Bolivia, no un depósito en el Banco Central ni una garantía del Estado boliviano.

Para importadores, puede ser una nueva vía de pago cuando un proveedor del exterior acepta el token. La operación igualmente requiere que alguien ofrezca USDT a cambio de bolivianos, y su costo final refleja la demanda local, liquidez, margen de conversión, comisiones de red y acceso a contrapartes.

Un informe del Banco de Pagos Internacionales de 2026 encontró que aproximadamente el 98% del valor de los stablecoins está denominado en dólares estadounidenses. El informe identificó, para economías emergentes, transferencias internacionales más baratas y acceso a una reserva de valor más estable como potenciales beneficios, aunque advirtió que las comisiones de conversión y la fragmentación de los canales de entrada y salida pueden eliminar parte del ahorro esperado.

Esa estructura también puede acelerar la dolarización digital. Si hogares y empresas comienzan a fijar precios, guardar ahorros o liquidar contratos en USDT, la demanda puede alejarse del boliviano incluso sin que USDT sea declarado moneda de curso legal.

Eso crea un equilibrio difícil para Bolivia. Una integración formal permitiría canalizar una actividad que ya existe hacia ámbitos supervisados, pero facilitar el uso de tokens vinculados al dólar podría debilitar la demanda de depósitos en moneda local y dificultar la política monetaria.

Los controles AML definirán cómo funciona el sistema

Espinoza dijo que la propuesta debe ser evaluada cuidadosamente porque Bolivia fue incluida en 2025 en la lista de supervisión intensificada del Grupo de Acción Financiera Internacional. Por eso, cualquier marco nacional para USDT estará guiado tanto por controles contra delitos financieros como por las propias tecnologías de pago.

El informe de marzo 2026 de FATF sobre stablecoins y billeteras no custodiadas alertó que las transferencias directas entre billeteras pueden ocurrir sin un intermediario regulado que realice verificaciones. Recomendó obligaciones claras de anti-lavado de dinero para emisores, bancos, exchanges y otros proveedores de servicios.

Para los usuarios comunes, es probable que un servicio regulado incluya:

  • Identificación y verificación del cliente antes de activar la cuenta.
  • Revisión de direcciones de billetera y contrapartes en transacciones.
  • Solicitudes de información sobre el origen o destino de pagos grandes.
  • Retención o rechazo de operaciones cuando la actividad activa reglas de cumplimiento.
  • Límites para transferencias a/desde redes no soportadas y billeteras de autocustodia.

Estos controles pueden reducir el fraude y permitir la asistencia bancaria cuando una operación es objetada. También pueden demorar pagos y restringir transferencias que en blockchain serían inmediatas.

Los controles técnicos no pueden eliminar todos los riesgos para el usuario. El propio supervisor financiero boliviano advirtió que los stablecoins dependen de las reservas del emisor, la seguridad de la plataforma, la continuidad operativa y la capacidad del usuario de comprender la diferencia entre dinero bancario y un activo digital privado.

¿Lanzamiento real del sistema de pagos?

La evaluación del gobierno solo se transformará en política operativa tras definir varios puntos pendientes. Las autoridades deben determinar cómo se clasificará USDT, qué bancos, billeteras, fintechs y comercios estarán autorizados a procesarlo, y cómo se calculará el tipo de cambio USDT-boliviano. El marco final también requerirá reglas claras sobre la visibilidad de comisiones, si los comercios reciben USDT directo o cobrando automáticamente en bolivianos, y cómo se gestionarán reembolsos, transferencias erróneas, bloqueo de cuentas, fallas de proveedores y reclamos de clientes.

Formalizar USDT podría facilitar el uso de dólares digitales existentes, especialmente para remesas, ahorros, importaciones de pequeños negocios y comercios que ya atienden clientes con stablecoins. Sin embargo, no resolvería la escasez de divisa extranjera en Bolivia. La prueba real será si la integración regulada logra hacer los pagos más rápidos y transparentes, sin exponer al usuario a costos de conversión ocultos, protección débil al consumidor o riesgos financieros no gestionados.